“Australia es un país lleno de oportunidades, pero no es El Dorado”

Imagen. Rumbo a Sídney: Lo mejor y lo peor de vivir en Australia. Adeccorientaempleo
 

Seis años han pasado ya desde que Patricia Utrilla, embarazada de su segundo hijo, decidiera poner rumbo a Sídney para poder dedicar más tiempo a su familia y a sí misma. Desde entonces, ha descubierto una nueva forma de vida a la que ya se ha adaptado, aunque sigue echando de menos a la gente de España, la única con la que consigue conectar de verdad. Hoy, Patricia se sincera con Adeccorientaempleo y nos confiesa lo mejor y lo peor de vivir en Australia.

¿Cuándo decidiste hacer las maletas y poner rumbo a Australia? ¿Por qué?

Mi marido y yo decidimos venirnos a Australia en diciembre del 2010. Yo estaba embarazada de cuatro meses de mi segundo hijo, me sentía desbordada en el trabajo (los dos teníamos trabajos de mucha responsabilidad) y el sector en que trabajaba él empezaba a estar en crisis por la falta de inversión pública. Mi marido se enteró, por un antiguo compañero, que en Australia buscaban ingenieros con su perfil y, sin mucho reflexionar, decidimos enviar su CV. En 10 días teníamos sobre la mesa una oferta que no podíamos rechazar, así que seguimos adelante sin darnos mucha cuenta de lo que supondría todo esto.

Él se fue en marzo de 2011, pero los niños y yo nos incorporamos después del nacimiento del pequeño, en cuanto tuvimos el visado, que fue en agosto de ese mismo año.

¿Cómo es la vida y la gente en Sídney?

Los australianos son, en general, muy educados y amables, y como Sídney es una gran ciudad es fácil encontrar gente abierta a otras culturas. Pero no hay que olvidar que son muy anglosajones, lo que dificulta un poco la conexión con ellos. Los australianos están muy dispuestos a tomarse un café o una cerveza contigo, pero es difícil llegar más lejos en términos de amistad.

Hablar de la vida en un país siempre es delicado porque todo depende que quién lo cuenta y con qué lo comparas. En mi caso, puedo decir que la calidad de vida aquí es estupenda. Nosotros somos emigrantes de lujo porque llegamos con un contrato de trabajo y ahora pertenecemos a una clase media desahogada. Partiendo de este punto, te diré que Sídney es una ciudad muy segura y está pensada para familias con niños. Hace muy buen tiempo, hay muchísimos parques, la playa está cerca y se puede conseguir un buen equilibrio entre vida profesional y familiar

¿Te adaptaste con facilidad a tu nuevo país? ¿Qué es lo que más te costó al principio?

La adaptación a mi nueva vida fue muy rápida y bastante fácil gracias a que desde el principio mi hijo se incorporó al colegio, aunque en seguida fui consciente de las consecuencias de la decisión que habíamos tomado. Ser madre a tiempo completo es más duro y desgasta más psicológicamente que un trabajo remunerado.

Lo que más me costó fue superar ese sentimiento de inseguridad que se tiene cuando intentas encajar en un sitio nuevo. Ese miedo a decir algo incorrecto o a que te malinterpreten. Me doy cuenta de que cuando estoy aquí soy menos espontanea que en España.

¿A qué te dedicas actualmente y cómo ves las posibilidades de conseguir empleo en el país?

Yo llegué a Australia con la ilusión de dedicar un poco de tiempo a mis hijos y a mí, pero después de cuatro años dedicados a tareas de madre, el año pasado decidí volver a trabajar. Encontré un trabajo de unos pocos meses de duración y ahora estoy buscando trabajo de nuevo.

Australia es un país con una tasa de paro del 5% y mucha flexibilidad laboral en términos de jornada de trabajo, ya que es muy común entre las australianas dejar de trabajar los primeros años para cuidar de la familia o solicitar una reducción de jornada. Cuando eres extranjero las cosas se complican un poco y, a pesar de que con frecuencia estamos mejor preparados que los nacionales, la realidad es que en Australia existen los mismos prejuicios y reticencias a contratar a un extranjero que en España y es muy difícil encontrar trabajo si no has tenido una experiencia previa aquí. A esto se une la barrera del idioma, ya que si no lo dominas estás condenado a trabajos de menor responsabilidad que los que desempeñarías en España

¿Qué es para ti lo mejor de vivir en Sídney? ¿Y lo peor?

Lo mejor de vivir en Australia, concretamente en Sídney, es que mis hijos van a crecer en un país seguro, lleno de oportunidades y que dominarán el idioma más hablado del mundo. Lo más duro es saber que están creciendo lejos de la gente que les quiere y de sus raíces, y que cuando vuelvan a España se sentirán turistas.

¿Qué es lo que más echas de menos de España?

Pues, sinceramente, lo mejor que tiene España, para mí, es su gente. Somos alegres, sinceros, trabajadores, generosos y espontáneos. Yo echo de menos todos eso. Echo de menos a mi gente. Al principio me esforcé mucho en conocer gente de aquí pero me he dado cuenta de que necesito a mi gente española porque la conexión que tengo con ellos no se encuentra fuera. El carácter, los recuerdos, la forma de bromear, la gastronomía… todo eso nos une. He encontrado un grupito de familias medio españolas y me da la vida cuando nos vemos.

¿Te gustaría volver?

Sinceramente, aunque ya somos australianos yo sigo sin sentir que pertenezco a aquí, pero cuanto más pasa el tiempo más difícil me parece la vuelta. Por un lado, todavía es pronto para irnos porque no hemos sacado todo el partido a estar aquí (los niños todavía tienen que afianzar el idioma y yo necesito encontrar un trabajo de larga duración) y además, a nivel profesional, España no puede ofrecernos las oportunidades que tenemos aquí, ni la conciliación laboral a la que nos hemos acostumbrado. La realidad es que el país y la vida que dejé hace 5 años ya no existen y, si volviera, tendría que empezar de cero como lo hice aquí, pero con una presión económica que aquí, por suerte, no he tenido.

Australia no es uno de los destinos más comunes por los españoles que quieren salir fuera de España ¿les recomendarías probar suerte allí?

Australia es un país lleno de oportunidades, en pleno crecimiento y que necesita gente cualificada, pero no es El Dorado y mi consejo es venir con un visado de trabajo y con un contrato firmado. El gobierno australiano publica anualmente la lista de titulaciones más demandadas en el mercado laboral. También existen otros visados que facilitan la entrada en el país pero que no permiten trabajar a tiempo completo, lo que limita mucho el tipo de trabajo que se puede conseguir.

La vida en las grandes ciudades, donde se presentan las mejores oportunidades, es muy cara, y si no tienes trabajo la experiencia puede ser muy dura.

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Categoria: Mi maleta y yo

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