¿Tienes claro tu perfil profesional? Aprovéchalo

Imagen. Construye tu perfil profesional. Adeccorientaempleo
 

El perfil profesional se puede incluir en el CV o carta de presentación y es una alternativa a tu objetivo laboral. En él se describen tus competencias, los aspectos más relevantes de tu formación y experiencia laboral y las habilidades y logros obtenidos.

Mientras que los objetivos laborales son una definición de lo que tú buscas en un empleo, el perfil profesional enfatiza tus fortalezas y sintetiza tu recorrido laboral. Por ello, éste último hace mayor hincapié en lo qué tu tienes para ofrecer a un empleador.

¿Cómo construirlo?

En primer lugar piensa en el empleo al que aspiras y en incluir las habilidades y experiencias laborales que más se relacionen con él. Siempre basándote en información que conste en tu CV, explica qué podrías aportar a la posición o la empresa y resalta tus logros.

El perfil profesional debe resumir con claridad las cuestiones mencionadas. Para ello, utiliza frases cortas y simples e incluso un listado con puntos o viñetas cuando corresponda (por ejemplo, para enumerar tus áreas de especialización). Recurre a verbos de acción en pasado como: “obtuve” “generé” “alcancé”, etc., que le dan mayor dinamismo al relato.

Incorpora, cuando sea posible, número, porcentajes o datos cuantitativos que agilizan la lectura, subrayan tus resultados y muestran datos contrastables en la realidad. Puedes mencionar un “cargo” laboral que hayas desempeñado y con el que te sientas identificado, siempre que coincida también con el perfil requerido en la oferta: “Vendedor”, “Redactor”, “Manager”, etc. Ello te permitirá enfocar tus aptitudes hacia un área de trabajo específica.

Es recomendable también incluir no sólo las competencias específicas para el puesto, sino también algunas transferibles y fundamentales como liderazgo, comunicación, o adaptabilidad ya que muestran también un perfil más integral.

Un ejemplo, podría ser el siguiente: “Técnico informático especializado en redes; con gran adaptabilidad al cambio basado en el dinamismo de mis tareas; encuentro facilidad para trabajar en equipo y gestionar personas por mi experiencia como participante activo en grupos Scout”.

La extensión es variable y dependerá de la relevancia de la información que desees incluir en él –aunque no debería exceder los dos párrafos de longitud. La idea es enseñar qué clase de trabajador eres y lo que puedes ofrecer a las empresas a través de tus experiencias y habilidades.

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