¿Qué es el “Síndrome del Impostor” en las entrevistas de trabajo?

Publicación
19 de diciembre de 2019
Lectura: 5 minutos

Sin duda, uno de los retos más grandes a los que debe enfrentarse un individuo en edad de trabajar está relacionado con las entrevistas de trabajo. La persona queda expuesta ante la mirada “acechante” de los técnicos en RRHH. Este hecho hace que los postulantes sufran un miedo que les hace creer que no son dignos del puesto. En psicología, este comportamiento tiene un nombre: el “Síndrome del Impostor”.

El miedo a las entrevistas de trabajo

Para los candidatos, el momento de afrontar las entrevistas de trabajo puede conllevar un miedo capaz de superar la pura lógica. Esta situación también se da entre los aspirantes que están suficientemente preparados para el puesto al que aspiran.

Este temor es algo muy usual entre los candidatos que se hayan en medio de un proceso selectivo con la finalidad de cambiar de empleo. El miedo se dispara de una manera brutal entre aquellos que están en situación de desempleo y precisan encontrar trabajo de manera urgente.

Lo más increíble es que la mayoría de las personas que padecen esta situación tan estresante coinciden a la hora de buscar el origen de ese terror. Para casi todos ellos, la causa de miedo a las entrevistas de trabajo es que no creen merecer la vacante a la que se presentan.

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El “Síndrome del Impostor”

La experiencia de vida que hemos relatado está catalogada y tiene un nombre para los psicólogos. Se trata del síndrome del impostor. El síntoma principal de esta circunstancia radica, principalmente, en una minusvaloración por parte del propio aspirante.

La persona que acude a las entrevistas de trabajo no se considera válida para el puesto que solicita. Esto ocurre incluso cuando se encuentra completamente cualificada para desempeñarlo.

Padecer esta situación cuando alguien afronta un proceso selectivo puede dar al traste con todas las esperanzas de ser elegidos y conseguir el empleo deseado.

¿Cómo superar el “Síndrome del Impostor” en las entrevistas de trabajo?

Los expertos en RRHH argumentan que aquellos que sufren el “Síndrome del Impostor” deben afrontar una lucha con ellos mismos. Padecen dudas y temores que les hace sentir como si, intelectualmente, fueran un fraude.

Esta actitud acaba por anular todo sentimiento de éxito y boicotea cualquier prueba que haya que realizar para evaluar sus competencias. De este modo, aunque reúnan todas las capacidades que les de la idoneidad para determinado empleo, acaban por dinamitar todas sus oportunidades durante las entrevistas de trabajo.

¿Por qué sucede el “Síndrome del Impostor”?

Este síndrome basa su acción en un cúmulo de ideas que acaban por generar un nivel de ansiedad importante. El candidato se refuerza en su pensamiento de que no está cualificado para el puesto.

Sus propias ideas le hacen vulnerable a la hora de afrontar el proceso selectivo para un nuevo trabajo. La entrevista de los reclutadores acaba por desencadenar, de una manera desacerbada, todos los síntomas que bloquean al aspirante.

Los expertos, que han constatado que este hecho ocurre con más frecuencia de la que se habla, trabajan para establecer unas pautas de comportamiento que ayuden a los postulantes. De este modo, ofrecen algunos consejos que pueden servir para afrontar el “Síndrome del Impostor”.

Así, los candidatos a un puesto de trabajo podrán pasar las entrevistas de trabajo sin temor a derrumbarse. Hay que tener en cuenta, además, que estos consejos sirven para todos los que se sienten abrumados en estas circunstancias, ya que existen diferentes tipos “Síndrome del Impostor”.

Comprender qué son las entrevistas de trabajo

Es preciso que el aspirante comprenda cuál es el verdadero objetivo de una entrevista de trabajo. La razón es que, para la mayor parte de los candidatos, el juicio profesional que les haga un desconocido les genera un importante nivel de ansiedad y estrés.

Esta circunstancia ocurre, principalmente, por la creencia errónea de que las entrevistas de trabajo sirven para determinar los pormenores de la carrera profesional del aspirante. Sin embargo, para eso los entrevistadores ya cuentan con el CV.

De hecho, gracias al currículum, la organización ha mostrado su interés en el perfil y entiende que, de alguna manera, podría encajar con la empresa y el puesto vacante. Por eso se ha llegado hasta la entrevista.

En esta fase, lo que la compañía necesita averiguar es si la persona es la más idónea para el puesto. También desea saber si resultará sencillo trabajar con el candidato, cómo es su capacidad para el trabajo en equipo, si se alinea con la política empresarial, etc.

En esta fase, lo más importante es que los entrevistadores nos perciban como uno más del equipo. Lograr eso habrá servido para que el entrevistado haya sumado una buena cantidad de puntos a su favor en el proceso de selección.

Practicar las entrevistas

Este consejo resulta fundamental para poder salir victorioso en la lucha contra los nervios. Practicar las entrevistas de trabajo debe convertirse en una rutina. Hay que pensar que la práctica permitirá, llegado el momento, dar respuestas claras y concisas.

Además, la práctica habitual nos va a desvelar cuáles son los temas que nos hacen sentirnos más incómodos. Esta información nos servirá para que podamos preparar y pulir respuestas adecuadas. Por otro lado, también podremos sacar más partido a las temáticas que mejor se nos dan.

En definitiva, con la práctica podremos hacer frente a los nervios y llevar más seguros de nosotros mismos. Este hecho nos alejará del “Síndrome del Impostor”, ya que nos permitirá potenciar nuestra autoestima y la autoconfianza.

Templar los nervios

Mantener la calma tal vez sea la tarea más complicada. Sin embargo, es posible. La cuestión estriba en conseguir conservar el control sobre todo aquello que esté a nuestro alcance y tratar de confiar en esas cosas que no lo están.

Un ejemplo sencillo está en los nervios que provoca el llegar tarde a algunas personas. En ese caso, si eres de estos, haz el trayecto en varias ocasiones. De este modo, podrás calcular el tiempo que te va a llevar llegar al lugar de la entrevista y cuál es la mejor ruta que debes seguir.

Si el miedo es a la propia entrevista, llega un poco antes al sitio en el que se va a celebrar. Da un pequeño paseo alrededor de las instalaciones para intentar calmarte. Procura ir controlando tu respiración y concéntrate en lo que vas a hacer y en lo preparado que estás.

Con estas pautas lo que se persigue es dejar atrás el “Síndrome del Impostor”. La confianza en uno mismo es clave para causar la mejor impresión a los reclutadores. Debes concienciarte de que tienes que venderte lo mejor posible. Las entrevistas de trabajo están para que los expertos nos perciban como una buena adquisición para el equipo. Cárgate de confianza y responderás con mayor tranquilidad.

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