8 consejos para aprender a negociar el salario con éxito

Hablar de dinero suele ser incómodo y más aún cuando se trata de negociar el salario. Sin embargo, hay que perder ese miedo y tratar este tema con naturalidad para así poder conseguir las mejores condiciones.

Cuando vas a negociar un salario hay algo que nunca debes olvidar: no tienes nada que perder. Por pedir un incremento sobre la oferta inicial, no te van a descartar automáticamente del proceso. Al contrario, puede llegar a ser beneficioso que la empresa perciba seguridad en ti mismo y capacidades como negociador. Este proceso debe afrontarse como un desafío en el que algunas veces se gana y otras veces se aprende.

Siéntate a negociar tu salario con tranquilidad y convencido de que tu trabajo vale cada uno de los euros que estás reclamando. Esta actitud es un primer paso para conseguir tu objetivo final.

Cómo negociar un salario en una entrevista de trabajo

La negociación es todo un arte; es un tira y afloja sutil en el que ambos interlocutores se miden el uno a otro, leen entre líneas y tratan de llevar al otro hacia su terreno. Además de seguridad, siempre ayuda una buena capacidad de comunicación y rapidez mental para trazar una estrategia adecuada.

Si quieres saber cómo negociar tu salario, no te pierdas estos trucos:

1. Infórmate sobre las condiciones que ofrece la empresa

Conocer cuáles son los sueldos medios en la empresa en la que estás haciendo la entrevista te resultará de utilidad para saber si la cifra que tienes en mente es realista. También será interesante saber qué otras ventajas ofrecen a sus empleados: seguro médico, flexibilidad de horario, acciones… Existen muchas empresas que pueden tener sueldos más bajos pero lo compatibilizan con el pago de formación. Piensa en tu situación profesional y valora las condiciones que te ofrecen.

2. Mantén una actitud abierta y amable

Has venido a negociar pero no quieres estropear la imagen que tienen de ti. Mantén una actitud abierta, amable, educada y conciliadora. Estás en tu derecho de pedir el sueldo que mereces y de hacer valer tu trabajo, pero si lo haces con humildad es mucho mejor. Las políticas de salario en cada empresa es diferente, ábrete a escuchar lo que te ofrecen.

3. Pide aquello que creas que es justo

Ni más, ni menos. Tu trabajo vale un dinero así que es justo que reclames esa cantidad. Uno de los grandes mitos sobre la negociación de salario es que aceptar un sueldo bajo aumentará tus posibilidades de acceder al puesto que deseas. Conocer los sueldos medios te permitirá saber más acerca de cuánto vale realmente tu trabajo teniendo en cuenta tu experiencia y méritos.

4. Prepara tu argumentario

La mejor improvisación es aquella que ya está preparada. Cuando lances la cifra que te interesa, lo habitual es que el reclutador te devuelva una pregunta: ¿por qué? Has de pensar qué vas a responder así que prepara un listado de argumentos por los cuales tu trabajo vale más dinero. Siempre hay que tener en cuenta la formación que has recibido, la experiencia que has tenido, los resultados que has obtenido en esas experiencias

5. Sé realista

Al negociar un buen salario no debes de perder de vista cuál es el sueldo habitual dentro del sector. A todos nos gustaría ganar 200.000€ al año; sin embargo, esta es una cifra poco realista para la mayoría de empleos. Aprende a negociar tu sueldo para conseguir una cantidad competitiva en el mercado dentro de lo posible.

6. Nunca aceptes la primera oferta

Por muy interesante que sea, a la hora de negociar tu salario, no aceptes la primera cifra que ponen encima de la mesa. Seguramente sea negociable y si no aprovechas este momento con el tiempo te arrepentirás. Como hemos repetido en este post, tienes que saber las condiciones que pone esta empresa y la media de los sueldos según experiencia.

7. Amplía tus opciones

Si la oferta final no te convence, no pierdas la oportunidad de negociar otro tipo de condiciones que también te resulten interesantes: más días de vacaciones, horario flexible, formación… ¡No tienes nada que perder! La formación dentro de la empresa suele ser uno de los incentivos más atractivos para trabajadores con poca experiencia porque les permite acceder a mejores trabajos en el futuro. Escuchar y poder ampliar tus condiciones es clave.

8. No tengas prisa

Si consigues tu objetivo, tómate tu tiempo para decir que sí. De lo contrario, estarás demostrando una falta de confianza. Opta por aplazar tu respuesta durante unos días con la excusa de que quieres “valorarlo detenidamente”. Leer el contrato con calma, valorar las condiciones lleva un tiempo largo y en la misma oficina puede resultar incómodo. Llévatelo a casa y ahí podrás incluso hablar con otros compañeros de profesión para valorar.


Con estos ocho trucos estarás preparado para negociar tu salario y acercarte un poco más a la cifra que te interesa. Recuerda que a veces se gana y otras, en el camino, se aprende. Negociar es todo un arte, así que paciencia y a practicar.

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