Director de felicidad, un puesto de máxima responsabilidad

Imagen. Director de felicidad, un puesto de máxima responsabilidad. Adeccorientaempleo
 

Director de felicidad es una de los más curiosos puestos de empleo que comenzaron a abrirse paso en el mercado norteamericano en los últimos años, pero cuya demanda ya se ha extendido también por el Reino Unido y Europa. Si bien por su novedad, las delimitaciones del puesto no están del todo claras y pueden variar según la compañía, un director de felicidad no parece ser más que un manager convencido de que un empleado feliz es un mejor empleado y dispuesto a tomar todas las medidas necesarias para conseguir que los empleados de su empresa lo sean. Suena bien, ¿no?

Esa parece ser la idea detrás de un director de felicidad y si bien sus principales responsabilidades son similares a la de un manager: involucrar a los empleados, motivarles y elevar los niveles de rendimiento, este profesional de la felicidad debe tener en cuenta que cada faceta de la relación de los empleados con la compañía (contratación, incorporación, planificación de carrera, rendimiento, etc.) puede ser redefinida para garantizar una experiencia más feliz.

El puesto de director de felicidad o CHO (Chief Happiness Officer) probablemente haya surgido con Chade-Meng Tan, el equivalente a un director de felicidad en Google, quien se ha hecho conocido por el seudónimo de “el buen compañero”. Según la descripción del puesto que desempeña –y que fue creado a su medida- los objetivos de este director de felicidad son: “iluminar mentes, abrir corazones y crear paz mundial”. ¡Menuda responsabilidad!, ¿no?

Entre las tareas diarias habituales de un CHO, se encuentran: evaluar el bienestar emocional de los trabajadores y adecuar las políticas y la cultura del lugar de trabajo para generar mejores condiciones para la felicidad. Para lograrlo, el director de felicidad lleva a cabo encuestas, reuniones, organiza talleres de diferentes clases (desde habilidades comunicativas hasta minfulness) o realiza actividades outdoor.

Para acceder a este puesto de empleo, los atributos personales parecen ser mucho más determinantes que las cualificaciones específicas y “ser una persona feliz” definitivamente estará entre los principales requerimientos.

Si bien como concepto no deja de ser curioso y despertar algunas suspicacias, el surgimiento del puesto de director de felicidad refleja claramente un aumento del interés de las empresas por cultivar la felicidad en el lugar de trabajo, con el objetivo de logar atraer y retener el talento.

Categoria: Tendencias

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