Margarita Salas, la inventora de la patente más rentable de España

Margarita Salas. Phi29. Bioquímica. Científica española.
 

Nacida en 1938 en Canero, Margarita Salas ha dedicado toda su vida a la investigación en el campo de la bioquímica y la biología molecular. Pero aparte de ser discípula del Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1959, Severo Ochoa, haber trabajado con Alberto Sols y con quien fue su marido, el científico Eladio Viñuela, o haber firmado más de 300 publicaciones científicas en diferentes revistas y supervisado más de 28 tesis doctorales, Margarita Salas es considerada la inventora de la patente más rentable de España.

Desde muy pequeña, y a pesar de la época, sus padres tenían claro que Margarita iría a la universidad, y ella dudaba entre estudiar Medicina o Química. Su camino profesional hacia la investigación tampoco lo tenía del todo claro. Tal y como cuenta en una entrevista a Diario Sur, “tenía dudas y en ocasiones pensaba que terminaría en una empresa. Pero al acabar tercero, entonces la carrera era de cinco años, en unas vacaciones en Asturias conocí a Severo Ochoa”. Fue entonces cuando asistió a una de sus conferencias en Oviedo y quedó fascinada. “Yo aún no había estudiado Bioquímica y al regresar a EE.UU. Ochoa me envió un libro. Lo leí y para cuando acabé la carrera ya tenía decidido cuál iba a ser mi futuro”, asegura la investigadora.

Doctora en Ciencias, licenciada en Química por la Universidad Complutense de Madrid en 1963, el proyecto de investigación más conocido de Margarita Salas, y al que ha destinado gran parte de su vida profesional desde 1967, ha sido el descubrimiento de la proteína DNA polimerasa producida por el virus bacteriano phi29. Se trata de una proteína gracias a la cual es posible amplificar ADN en cantidades muy pequeñas. A modo de ejemplo, gracias a este descubrimiento genetistas, biólogos, investigadores forenses o peritos policiales que trabajan con muestras de ADN pueden copiarlo y ampliarlo.

“Siempre decimos que es la mejor polimerasa del mundo. Me siento muy contenta y orgullosa de que una investigación en ciencia básica haya tenido aplicaciones biotecnológicas importantes y que, además, haya sido tan rentable”, cuenta la investigadora en una entrevista a Teknautas.

En 1989 el CSIC registró la patente (con número de registro europeo 90.908.867) derivada de la investigación del equipo liderado por Salas y desde entonces y hasta 2009, fecha en la que caducó, esta patente ha supuesto la mitad de los royalties recibidos, en la última década, por esta institución pública.

Margarita Salas es miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de la Real Academia Española y es presidenta de la Fundación Severo Ochoa. Entre 1995 y 2003 dirigió el Instituto de España y, en mayo de 2007, se convirtió en la primera mujer española que formó parte de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

En la actualidad, la considerada como mejor científica española, es profesora vinculada “ad honorem” del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y continua trabajando como en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid. Asegura que no se imagina ni le gusta pensar en su vida alejada de la investigación. “Si un día no pudiera venir, sería muy desgraciada. Ya le he dicho al presidente del CSIC que seré como Rita Levi Montalcini, que seguía yendo a su laboratorio con 100 años. Sería terrible no estar aquí”.

Categoria: Protagonista

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